Trabajo táctico en porteros de balonmano (6) - Armado de brazo ante proximidad

Siguiendo con la relación con el defensor, vamos a ver qué hacer si el lanzamiento es en proximidad. Recordar lo dicho antes, si no has salido, haz lo que quieras. No sé hacer trabajo táctico con un portero que no sale. No funciona. Como consignas al defensor, la más clara es evitar lanzamientos desde zona central. Mucho mejor cuanto más hacia fuera sea. Incluso, preferimos un lateral saltando hacia el extremo, que un extremo saltando hacia el lateral. Por pedir que no quede. Además, no queremos que le hagáis falta al defensor si le vais a dejar lanzar. Con molestar para condicionar al lanzador, nos sirve. Eso de parar el balón (que ya nos cuesta) y que no valga para nada porque además son siete metros nos sienta como un varazo en el lomo. Si se le hace falta, que no lance. Fácil, ¿no?

¿Y qué tenemos que observar nosotros como porteros ante lanzamientos en proximidad con defensor? Muy sencillo, ¿el defensor le está molestando o está en el suelo con la cadera partida? Cuanto más esté achuchando el defensor al atacante, menos tiempo tiene para lanzar y más posible es que funcionen conceptos como la trayectoria o último impulso. En el caso que el defensor le saludase al pasar al atacante, tendremos que intentar observar más conceptos. Lo que nos recuerda que no hemos observado todavía el armado de brazo.

Observar el armado de brazo se hace más importante cuanto más cerca estemos. Si yo armo el brazo a la altura de mi cadera y estoy a nueve metros del portero, puedo colocar el balón en el sitio que quiera (alguno puede dislocarse la muñeca intentándolo, pero no son nuestros sujetos de estudio). En cambio, si estoy en seis metros saltando hacia delante y el portero en tres metros, si yo doy un muñecazo para cruzar el balón, le daré en el pechamen al portero (en el mejor de los casos). Como norma general, si arman el brazo a la altura de la cadera, el lanzamiento será a media altura o abajo. Si arman el brazo en rectificado, intentarán cruzar el balón. Y si lo llevan en armado clásico, lo más sencillo es lanzamiento arriba directo. Os recuerdo que esto no son matemáticas, y puede que todavía no tengamos todas las piezas del puzzle.

¿Y cómo trabajamos el armado de brazo ante proximidad?

Quizá el mejor modo para hacerlo es basarnos en las dos zonas opuestas de lanzamiento. Obligamos a lanzar a dos zonas de la portería, habitualmente opuestas. De este modo, simplificamos la toma de decisión del portero y facilitamos la observación del armado de brazo. Por ejemplo, sólo se puede lanzar a la izquierda arriba o a la derecha abajo. Podemos apoyarnos en el uso de aros atados a la portería para delimitar claramente las zonas a las que queremos que se lance (siempre tenemos al que está hablando en la fila y no se entera). Incluso con presupuesto, un proyector holográfico con flechas indicando la zona (por pedir, que no quede). Si no nos llega el dinero, usamos los aros, colgamos un cono, una mochila, etc. Lo que tengamos más a mano. Una vez hemos delimitado estas dos zonas, podemos plantear cualquier ejercicio con lanzamiento "limitado". Siguiendo el ejemplo inicial, los lanzamientos desde 6 metros sólo pueden ser a estas zonas (incluso si queremos fomentar media altura, sólo lanzamientos a gol a media altura). 

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