Trabajo táctico en porteros de balonmano (1)

Cuando empezamos a hablar de trabajo táctico, suelo comenzar siempre con la misma pregunta "¿Qué hay que observar para saber dónde van a lanzar?". La respuesta me encanta "¡el balón!". Yo miro el balón que tengo en las manos, veo la marca, que está un pelín desinflado, desgastado por los bordes, pintorrajeado con el nombre del dueño y un par de aportaciones creativas más. Pero no veo respuestas a la pregunta que les hice. Insisto, "El balón sólo me dice que hay que renovarlos, ¿qué otras cosas podemos observar?". Y la cosa empieza a ponerse interesante. "El brazo del jugador", "el jugador", "la mano", "hacia dónde va el balón", "hacia donde apunta la coleta". Reconozco que la última sólo la aporto yo, que estoy seguro que de ahí sale información, algún día la descubriré.

Tratando de encontrar respuesta a la pregunta, empecemos a pensar. Tenemos un problema. Un lanzador (o lanzadora, claro está) nos quiere marcar gol. Nosotros tenemos que jugar a ser adivinos, por que como esperemos a ver hacia dónde va el balón, lo recogeremos del suelo. Pero, ¿realmente somos adivinos? ¿O realmente lo que tenemos que hacer es observar? Y si tenemos que observar, ¿el qué? Vemos seis atacantes más un compadre a lo lejos de pantalón largo pero otros colores. Vemos seis defensores de espaldas, nada más que culos, patas y brazos que nos complican seguir el balón. Ah, también vemos cuando se apartan los de mi mismo color el verdadero enemigo, el que como pase la línea de portería es gol. Si nos fijamos más, seguro que vemos a la tía Encarna en la grada, al entrenador con la vena del cuello a punto de explotar, al otro portero calentando porque llevo un mal día, a unos con un silbato en la boca y demás folklore típico de estos eventos. Y el balón, al cual no le distingo ya ni la marca, ni si está inflado, ni nada de nada. Sólo con intenciones perversas de tocar la red por dentro.

Con este pastel entre manos, vamos a intentar separar el problemón en problemas más pequeños y fáciles de identificar. Tenemos que observar todo lo que sucede antes que el balón salga de las manos del lanzador. ¿Qué es lo más sencillo de observar? A mi entender, lo más sencillo de observar y que nos aporte información es quién tiene el balón. ¿Lo tiene un lateral en doce metros? ¿El extremo? ¿Ha llegado al pivote? La posición del jugador con balón nos indica dónde tenemos que situarnos dentro del área. Por norma general, siempre entre jugador con balón (o el balón, tampoco seamos tiquismiquis) y el centro de la portería. Por delante de la línea imaginaria de gol (no la pintada en el campo), que no será el primer portero que para dentro de la portería. Y si es posible, si el balón llega a la zona central - lateral a unos seis metros de la portería, un par de pasos por delante. No para ver la marca del balón, si no para tapar más portería. Que cuando lanzan en proximidad, o nos hacemos grandes o nos toca doblar el lomo a sacar el balón de la red como si fuera un atún. Una vez que el lanzador levante la cabeza y vea que tiene un personaje con cara de susto, pero en todo el medio, ¿qué más podemos observar? La idea general que vamos a seguir es ir de los más grande a lo más pequeño. De lo más sencillo de observar, a lo más complicado.
La idea general que vamos a seguir es ir de los más grande a lo más
pequeño. De lo más sencillo de observar, a lo más complicado

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