¿Cómo integro el trabajo de los porteros?


Buenas,

una de las preocupaciones de los entrenadores es cómo integrar el trabajo de los porteros con el del resto del equipo. Habitualmente, se entiende el trabajo de los porteros como una serie de ejercicios particulares para ellos, casi siempre basados en lanzamientos desde ciertas posiciones, con muchas repeticiones y a gran velocidad. A veces se incluye la potencia de piernas (mediante saltos sobre elementos, por ejemplo), algo de agilidad y poco más. Pero el trabajo de los porteros no debe ser siempre separado del resto del trabajo del equipo, sino que debemos integrar en el entrenamiento diario rutinas para porteros.

Tendemos a buscar ejercicios para porteros, sin fijarnos en las necesidades reales de los porteros. Existen multitud de ejercicios para porteros que están basados en separar su trabajo del resto del equipo, pero no se suele buscar una integración real. Y esta integración es muy sencilla, si nos paramos a pensar un poco desde el punto de vista del portero.

Lo más sencillo a la hora de integrar el trabajo es pensar un trabajo adicional para ellos durante el entrenamiento del resto del grupo. Por ejemplo, si tengo en mi equipo tres porteros y el trabajo que estoy haciendo con el resto de compañeros no requiere más que de uno, se puede preparar una serie de ejercicios al margen. Se puede hacer que hagan ejercicios de comba, que trabajen la coordinación por parejas o frente a la pared, que practiquen pases largos, etc. Pero esto no se puede pretender que salga de ellos. Al igual que un entrenador se prepara la sesión para el equipo completo, debe tener preparado para cada sesión (o semanalmente) una serie de actividades fijadas para ellos. Y seguirlas. El portero debe sentir que su trabajo es útil y que alguien lo está valorando.

Mejor que esta serie de actividades al margen, es introducir variantes en los ejercicios de los jugadores de campo. Por ejemplo, si estamos trabajando un tres contra dos lateral, central, pivote. Este ejercicio puede hacerse comenzando lateral o central pasando entre ellos y atacando, o se puede incluir el extremo y el otro lateral, para que muevan el balón y hacer una situación más real. Si introducimos a esos dos pasadores, podemos ir más allá fácilmente. Estos dos nuevos jugadores pueden lanzar en el caso que el portero no esté siguiendo el pase de balón. Siguiendo con la dinámica, se puede introducir un lanzamiento adicional en lo que los nuevos atacantes mueven balón del extremo contrario (en el caso que queramos trabajar lanzamientos del extremo con nuestro portero). De este modo le introducimos un pequeño trabajo al portero dentro de nuestra sesión, y hacemos que los atacantes practiquen una situación más real moviendo el balón antes de atacar.

Finalmente, sin ser excluyente, debemos saber qué queremos que mejore el portero y buscar situaciones que lleven a su mejoría. Por ejemplo, si tenemos un portero que tiene problema a la hora de salir ante lanzamientos en proximidad, podemos introducir un pivote en lado contrario que lance tras lanzamiento dentro de un ejercicio en el otro lado (un dos contra dos extremo lateral, por ejemplo). De este modo seguimos con la planificación del grupo completo, y le añadimos el valor de darle la posibilidad de mejorar en la materia que necesita el portero (en este caso, salir ante lanzamientos del pivote). Por supuesto, el portero debe saber que esa parte del ejercicio es por él y para él, y qué esperamos que haga. En mi opinión, tienen poco valor los ejercicios que se realicen sin que el portero comprenda el objetivo del mismo.

Como resumen final, es mejor tratar de integrar el trabajo de los porteros dentro de las sesiones normales del equipo, que preparar ejercicios específicos para ellos.

Un saludo.

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