Rendimiento del portero y del resto del equipo

Buenas,

vamos a comentar un poco sobre ideas de rendimiento del portero y de su relación con el resto del equipo, y con el tipo de entrenamientos que se realizan. Vamos a hablar de extremos dado que es el caso más típico y más ejemplizante, aunque sirve para cualquier puesto y situación.

Es muy habitual, por ejemplo, oir el comentario de algún entrenador que dice "mi portero no para desde los extremos". En estos casos, me gusta ir a ver a esos porteros para ver los motivos. Tenemos que tener mucho cuidado los entrenadores al decir eso, dado que la mayoria de las veces es nuestra culpa. ¿Por qué?

¿Qué calidad tienen los extremos? Es decir, ¿nuestros extremos les marcan goles a los porteros en los entrenamientos? Habitualmente sucede, sobretodo me pasa en femenino, que vas a ver un entrenamiento y descubres que a tu portera no la marcan en todo el entrenamiento más que un 5 o 10% de los lanzamientos. Claro, así claro que no para la portera. Llega a un partido y se encuentra que las extremos que tienen enfrente sí saben lanzar. Por lo tanto, tenemos primero que mirar la calidad que tienen nuestros jugadores, darnos cuenta si nuestros extremos le marcan goles a la portera, y tenemos que tener cuidado cuando hacemos rondas de lanzamientos con todo el equipo, si ellos no son capaces de marcar desde esa posición.

Esto también se da en el caso contrario. Es decir, el portero malo afecta gravemente a la calidad de sus extremos. Como ejemplo, hace unos años había un extremo derecho de gran calidad en el equipo. Ese muchacho me marcaba un 80% de los lanzamientos facilmente. En ese caso, el problema era yo, que mi calidad no era la suficiente como para que mejorara el extremo. Así paso, que una temporada vino un portero ex división de honor "B" y este extremo no era capaz de marcarle ningún gol.

Resumiendo, el rendimiento de un equipo se ve lastrado cuando las diferencias entre los puestos son muy grandes, sobretodo si tenemos una portería floja.

Otro tema muy manido es decir que el portero para muchas durante el entrenamiento, pero que en los partidos no da la talla. Aquí entran factores como la personalidad del chaval que tenemos. Todo esto es entrenable, y se puede hacer que mejore con facilidad. Pero para esto necesitamos que los entrenamientos sean suficientemente intensos como para que luego los partidos sean una continuación de los mismos. Como ejemplo, en mi época teniamos antes de entrar en la universidad que pasar la selectividad. En tres días te enfrentabas a todas las materias y de ahí dependía si entrabas en una carrera u otra (actualmente sigue siendo así). Bien, pues yo tuve la suerte de estar en un instituto que nos hizo una selectividad antes. O sea, que en tres días nos metió los mismos exámenes que nos encontrariamos. Resultado, todos los de mi generación pasamos holgadamente la prueba esta de selectividad.

¿Qué quiero decir con esto? Que tenemos que hacer entrenamientos que pongan a los porteros en particular, y los jugadores en general, en situaciones lo más similares a los partidos. Si hacemos rondas de lanzamientos, que los lanzadores se vean ligeramente obstaculizados. Si hacemos una serie de ejercicios, que les exijamos lo mismo que en un partido y cosas así. La intensidad que da el entrenador en un entrenamiento tiene que ser la misma que luego exija en los partidos. Si no, nuestros porteros llegarán a los partidos con una sobre respondabilidad que no nos interesa.

Resumiendo, los entrenamientos tienen que ser lo suficientemente intensos como para que los partidos no resulten más que una prolongación de los mismos.

Y esto era lo que quería decir.

Besitos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estimado Javier:

He estado leyendo tus nuevos post, sobre todo el último.
Me parece acertadísimo lo que dices.

Saludos,
Lucía.