A un abuelo

El "portero cebolleta", tiene unas raíces, como las tenemos todos y de las que nos sustentamos, alimentamos y somos capaces de engrandecer a lo largo del tiempo el árbol de la vida. Por eso esta trilogía, de la que hoy solo se publica la primera parte.

Anduviste por tortuosas veredas y barrancos arriesgados, cruzaste laderas nevadas viendo al fondo el abismo. Te bañasteis en lagunas y lagunillas de agua ferrosa, que brotaba del medio del cerro o eran recogidas de deshielos, donde las lenguas de los ventisqueros entran para hacer más helador el paisaje.

Paseasteis de norte a sur de este a oeste toda la cordillera penibética. No te quedo cima ni punta angosta que no visitaras.

Aquel olor a manzanilla y té de la sierra era característico, el murmullo de los muchos arroyos de aguas cristalinas, trasparentes y puras cuan tañido de campanillas que te acompañaba. Aquella soledad de la alta montaña, el volar pausado del águila real y el zumbido del viento racheado y frío que hacia más misteriosa la travesía.

Prado llano, con tres cabañas de pastores, era el pequeño remanso a la larga subida al Veleta. Por el otro lado los Peñones de San Francisco y la Hoya de la Mora. Carretera angosta y cortante que tambien podía acompañarte, en determinadas ocasiones. Aquellas patatas a lo pobre, guisadas con secos matorrales y ese pan que se amasaba de semana en semana.

Los últimos tramos de subida, los más escarpados, dificultosos, daban paso al bello amanecer en el horizontes, allí donde el cielo hace línea con el mar. Aquel primer rayo de luz en el horizonte, en las primeras horas del alba.

Fuisteis de los primeros y lo contasteis, como historias que se narran de voz en voz, que no queda nada escrito, pero permanece en forma de fotografía, en transmisión oral, aquellos aventureros que se adentraban en las tierras de las nieves perpetuas.

Presumisteis de haber pescado un "mero" de 100 kilogramos, pero la verdad es que el agua no era tu liquido elemento, llevabas "martillo" para meterte en la bañera, pero ¡sí que sabias nadar¡ ¿Qué trágica historia tenias con el agua? ¿Qué había pasado entre ella y tú?

Corrías y corrías, uno de tus fuertes era correr "carrera pedestre" lo que hoy llamaríamos "campo a través". Tambien el "pentatlón", tus datos quedaron recogidos en "El libro del Deporte en Granada" Tomo I publicado en Granada, 1979.

Quedas reflejado en el libro de Antonio Lasso Rebate "75 años de Fútbol Granadino" entre los mejores de los finales años 40.

El fútbol, tu gran pasión, como jugador o como espectador, siempre fiel a tu equipo, con apasionamiento, pero siempre fuisteis así. Málaga, Betis, Sevilla, Córdoba, partidos de rivalidad, que se veían con otro apasionamiento

Jugabas por aquellos pueblos cercanos a tu ciudad y alguna vez hubo que salir por piernas. ¡Que bello gesto el de tu hermano parando el penalti¡

Cuando se construyó el "Estadio de la Juventud" tambien jugasteis allí. No era el único sitio, ¿Qué recuerdos del Parque de Invierno? Cuantos partidos jugados, cuantos ganados y cuantos perdidos, pero no importaba, cuantos amigos, el espíritu del deporte, filosofía estaba con vosotros, en esa explanada, que se llegaba a través del "pecho paloma", del "camino de cipreses" y del emblemático "reloj de sol", que además tenia y sabia donde estaban todos y cada uno de los lugares que desde allí se divisaban.

En todos estos momentos estabas forjando un espíritu deportivo y de convivencia, de la persona nueva en un tiempo difícil.

Espíritu que tallasteis en mí, aunque era muy pequeño y en esta primera etapa no formo parte de tu que hacer, solo el recuerdo, el álbum familiar y otras charlas con personas allegadas, me hacen recordar este tiempo de tu juventud.

Siempre hubo personas que nos precedieron, que nos moldearon, cuan alfarero modela el barro, que con un soplo nos inculcaron, toda la grandeza que llevamos dentro, de ese amor por el deporte y lo que el representa en su fase no profesional, la perseverancia y la firmeza de transmitir estos valores a otras personas, con el único fin de que permanezcan en él.

Dedicado a Manolo, padre y abuelo.

P.D: Este texto, evidentemente, no lo he escrito yo. Es de mi tito doble.

4 comentarios:

elnano5 dijo...

si no llego a leer la posdata pensaria que s te habia ido la olla XD XD

Anónimo dijo...

Uno no aparece porque sí en la vida, cada uno tenemos unas raices.
Cuando el portero cebolleta, trato de explicar como llego al Balonmano, lo trato muy someramente, seguramente no hacia falta más, son cosas personales. Pero cuando hay un hilo conductor que lleva a más de una persona a realizar cosas y dedicarse porque sí a ellas, detras hay algo más. Solo se trata de ese algo más. Tres generaciones de balonmanistas y espero que pronto tengamos la cuarta.
Tito por partida doble.

sofia dijo...

hola!
soy de chile y queria felicitarte y agradecerte por todo este trabajo que haces para que la gente aprenda un deporte que si bien no es uno de los mas populares en el mundo, la cantidad de jovenes y adultos que lo practican no es menor.
Y que gracias a ti eh aprendidio bastantes ejercicios que, junto a mi entrenadora, los eh realizado y creeme que me han servido mucho.
Ojala que sigas enseñando y bajando videos porque es una buena ventana para que aprenda el mundo.

gracias
sofia

Anónimo dijo...

Yo tambien soy abuelo q animo y enseño a mi nieta portera. Hoy la han llamado para la seleccion infantil.Con lo que escribiste, muy bien por cierto, me identifico.Gracias.