Todas cuentan o "Mi primer partido en territorial"

Buenas,

como os amenacé hace unos días, vamos a inagurar una categoría nueva, que llamaremos "El rincón del portero Cebolleta" donde os voy a contar mi vida. Así sin más, mi vida deportiva, que seguro que me teneis idealizado, y vereis que podeis llegar a ser algo empezando de un patético niño tirado en el sofá y echando panza. Pero de eso hablaremos otro día, que tengo que rebuscar en lugares recónditos de mi cerebro y no estoy para grandes esfuerzos.

Yo jugué durante muchos años en Segunda Nacional (la cuarta divisón española) Madrileña, hasta que por temas que no vienen al caso, me echaron del equipo y me bajaron de categoría. Total, que el primer partido que jugamos era en Vallecas (en la otra punta de Madrid), en un colegio que se llama Tajamar, un domingo a eso de las 10 de la mañana. En las pistas exteriores, que en nacional eso está prohibido. No es que yo haya sido muy tiquismiquis con lo de jugar fuera, pero ya ni me acordaba que existía esa posibilidad.

Total, que entre el madrugón, el viaje y el solazo que daba, no fue mi mañana y no paré ni medio balón. Por suerte, los rivales no era mejores que nosotros, y el marcador se fué manteniendo, hasta el último ataque suyo. Estábamos empatados y el balón en su poder. Uno penetró y pasó lo que tenía que pasar, 7 metros y dos minutos por quedarse con el brazo del lanzador. Ahí estaba yo, con la responsabilidad de sacar un punto, con un día malísimo donde no había parado ni una, y delante de un chaval bastante fuertote. Vamos, todo en contra. Así que me dije "Me tiro a la derecha abajo y que sea lo que Dios quiera".

Y ¡pan! paro el balón, termina el partido, ganamos un punto y me llevo la felicitación de todos mis compañeros. Tras un día totalmente vergonzoso, quedó el poso de mi buena actuación.

Como moraleja, decir a todos los porteros que, por muy mal partido que esteis haciendo, TODOS los lanzamientos cuentan. Que puede ser que en todo el partido no pilleis ninguna, pero que dé la casualidad que os caiga la responsabilidad de tener un puntito entre las manos. Ahí teneis que olvidar TODO lo que pasó antes, las cagadas que hicisteis, TODO y pararla como si fuese el primer lanzamiento del partido. De verdad, que la importancia de los porteros se vé perfectamente aquí.

Espero que os haya gustado la historieta, las próximas serán más sabrosas.

Besitos.

3 comentarios:

elnano5 dijo...

efectivamente, yo te tengo idealizado, es mas te imagino algo asi como barrufet XD XD XD. en serio, cuanta razon tienes

Anónimo dijo...

Hasta este momento perfecto, espero de ti mejores historias.
Tito por partida doble

Tito Chinchan dijo...

Buenas,

de Barrufet debo tener el peso, que no la altura ;-)

Tito por partida doble, te veo muy exigente con mis historias, je, je. Espero estar a la altura en próximas historietas, aunque tampoco son demasiado jugosas.

Besitos.